Cuando todo vuelve a florecer
Cuando el corazón cambia de opinión
Londres, abril de 1876.
Tras varias temporadas sin encontrar al hombre que desea, Ianthe Fairchild se ve obligada a elegir entre buscar marido por sí misma o aceptar al candidato que su padre ha escogido para ella.
El último hombre al que Ianthe imaginaría a su lado es Frederick Alderwick, a quien durante años ha considerado un hombre tosco, casi brutal, sin elegancia ni encanto. Pero Frederick ha cambiado. El muchacho desgarbado que todos recuerdan se ha convertido en un hombre seguro de sí mismo, inteligente y poderoso, que ha construido su fortuna gracias a su talento y a una voluntad inquebrantable.
También guarda un secreto sobre su origen.
Mientras Ianthe descubre que detrás de aquella apariencia que tanto despreciaba existe un hombre muy distinto del que imaginaba, Frederick descubre en ella a una mujer que tampoco es la joven que creía conocer. La muchacha intelectual que encontraba refugio en los libros comienza a desear algo más: pasión, riesgo y una vida capaz de sorprenderla.
Lo que comienza como un enfrentamiento entre dos personas que creen conocerse demasiado bien se transforma en una atracción imposible de ignorar. Pero cuanto más cerca están de entregarse, más peligroso resulta el secreto que Frederick ha protegido durante años.
Ianthe tendrá que decidir si puede amar al hombre que existe detrás de su nombre, mientras Frederick deberá elegir entre seguir escondiendo el pasado que le permitió convertirse en quien es o confiar por fin en la mujer que ha conseguido atravesar todas sus defensas.
Porque algunas historias de amor no comienzan cuando encontramos a la persona que esperábamos, sino cuando descubrimos que estábamos completamente equivocados sobre ella.